Agradecer

Agradecer es desear al otro o a lo otro, la “gracia”. Reconozco que algo o alguien aporta algo a mi vida y en correspondencia le deseo lo mejor.

Hasta aquí el sentido del agradecimiento. Sin embargo, como muchas otras palabras y frases de uso cotidiano, el agradecimiento se repite, cuando se hace, de forma automática. En ese automatismo está incluido el hecho de que al recibir las “gracias” de alguien contestamos por costumbre con un “de nada” o “no hay de qué”, lo que le quita o nos quita valor. Puede entenderse como una actitud modesta, pero la modestia no es incompatible con el reconocimiento de lo hecho.

Hay muchos motivos pequeños y grandes por los que agradecer en el día a día e incluso muchos para hacerlo con nosotros mismos.

No dejemos de hacerlo y hagámoslo con auténtico sentido.

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